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Archivo de la categoría: Muy fácil para ser verdad

salsa de tomate básica

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Hola otra vez!

Hacen alrededor de 4500 grados en Santiago de Chile, llevo un mes tomando mi peso en agua y casi sin encender el horno, así que se me ocurrió la brillante idea de compartir algunas recetas que tengo archivadas hace tiempo.

La primera de ellas, un básico esencial elemental primario: salsa de tomate.

OBVIO que si todo el asunto de la cocina se les hace un infierno y la idea de ocupar 5 minutos de su día en preparar algo parece un castigo chino, pueden comprar un frasco de salsa de tomates lista, esa que viene con verduras, aliños, unos extraños y marcianos pedazos de carne (?????????) y sabor a 1997 (que es probablemente cuando fueron fabricadas y dejadas en las vitrinas), SIN EMBARGO, si tienen un poco de amor por ustedes por favor, por favorcito, intenten esto.

Y no se engañen, no tiene nada de malo usar preparaciones en sachets de vez en cuando, y si encuentran una alternativa que tenga la menor cantidad de preservantes y que no sea ultra-alta en sodio, pasen el dato y cómanla sin culpa; pero esto de la salsa de tomate puede ser de esas revelaciones que te cambian la vida.
Es rápido, es barato, es fácil y de verdad que no hay forma de que salga mal.

salsa tomate basic

El secreto: Tomates! Tomates! Rojos y jugosos tomates reales!

Si están en temporada (psst, estamos en temporada) usen tomates frescos. Vayan a la feria y busquen esos tomates rojos y brillantes, ojalá bien maduros. Si es invierno o no tienen tiempo de cazar hortalizas frescas, los tomates enlatados son mis favoritos. En algunos supermercados pueden hasta encontrarse marcas italianas y de verdad valen la pena. Un tarro de tomates? No más de 1.000 pesos chilenos (alrededor de UN DOLAR, UNO) y puede quedar en tu despensa por varias semanas, así que no hay excusas.

El otro secreto -opcional pero recomendable- es el concentrado de tomate. SISISI sé que suena como alguna cosa química extraña pero la pasta/concentrado de tomate es eso: tomates puros. Sin sal, sin azúcar, sin nada más que tomates que han sido cocinados por un milenio hasta convertirse en una pasta espesa, muy roja y con el sabor de 10 tomates en una cucharada. Es EXTREMADAMENTE barata (puede llegar a los 500 pesos/medio dólar? por lata de 300 gr o tubo de 200 gr) y vive en el refri por al menos 3 semanas. También puede congelarse.

En resumen, la idea es conseguir la mayor cantidad de sabor a tomate según las posibilidades que tengan. Esta salsa es simple y altamente personalizable. Siéntanse libres de agregar hierbas y verduras que tengan por ahí. Es mi alternativa infalible para pizzas, pastas, lasagna, currys y otros.

Salsa de Tomate

Rendimiento: suficiente para una pizza muy grande o dos medianas/pasta para 4 personas

Una lata de 500 gr de tomates/medio kilo de tomates MADUROS frescos
Un chorrito de aceite de oliva
Dos dientes de ajo o media cucharadita de ajo en polvo
Una cucharadita de azúcar blanca
Media cucharadita de sal
Una cucharada de pasta/concentrado de tomate
Opcional: una hoja de laurel o una ramita de perejil

1) Si tienes tomates enlatados, pásalos a un bowl y tritúralos. Puedes usar tus manos, un tenedor o una licuadora; pero las manos son la mejor idea porque francamente no queremos hacer un puré, solo dejar los tomates en trozos más pequeños. Si usas tomates frescos, córtalos por la mitad, sácales las semillas y esa cosa aguada que trae adentro y córtalos en cuartos.

2) Enciende una olla o sartén grande a fuego medio. Agrega el aceite de oliva y los dientes de ajo triturados o picados. También puedes aplastarlos con un cuchillo, dejar que se cocinen con la salsa y -al final de la preparación- sacarlos.

3) Una vez que el ajo esté fragante y apenas dorado, baja el fuego y agrega los tomates, jugo y todo. Va a sonar como PSSSHHHHHHHHHHT pero se calma en un par de segundos.

4) Agrega la sal y el azúcar (y el perejil o laurel, si es que usas) y revuelve. Espera a que hierva y con un cucharón sigue triturando los tomates un poco.

5) Tapa la olla y cocina por unos 30 a 40 minutos, revolviendo cada 5 a 7 minutos para evitar que se pegue o se queme.

6) Una vez transcurrido el tiempo, los tomates deberían estar desechos y convertidos en una salsa roja. Obviamente van a quedar pedacitos pequeños (como en la foto) y esa es la idea. Si prefieres que sea totalmente líquida y lisa, licúa los tomates al inicio.

7) Finalmente, agrega la cucharada de concentrado de tomate y revuelve. Pruebala! Sazona a tu gusto y usa en lo que quieras. Puedes guardarla en un frasco hermético y debería durar una o dos semanas. También puede congelarse por un par de meses (puedes aprovechar la temporada y hacer varios frascos de salsa para el resto del año).

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extracrujientes y extrafáciles – papas muy doradas

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¿No les ha pasado que a veces tienen mucha hambre, mucha flojera, y CERO ganas de cocinar algo complicado?

¿SIEMPRE?

A mí también.

A veces, cuando eso pasa, en nuestro refrigerador no hay absolutamente NADA MÁS que un par de papas.

crudasY para esas precisas ocasiones he dado vida a esta receta.

Bueno, no. Primero, esto difícilmente es una receta (tiene sólo dos pasos, y uno de ellos involucra apretar un botón del microondas), y además está inspirado enormemente en la receta de home fries de la fabulosa Hilah Johnson (hilahcooking.com).

Es extra-sencillo. Involucra dos “cocciones”. La primera, cocer las papas hasta que estén listas, no muy blandas (o se van a deshacer y convertir en nada). Esto puedes hacerlo en una olla con agua, o puedes ser perezoso/a y hacerlo en el microondas!

Yo SIEMPRE lo hago en el microondas. Dependiendo de la potencia de tu microondas y del tamaño de las papas, esta parte puede tomar entre 4 a 8 minutos, aproximadamente.

Sólo tienes que lavar las papas muy bien (para no tener que pelarlas, y la cáscara como que hace todo más crujiente) y hacerles un par de agujeros con un tenedor o un cuchillo, para que el vapor pueda escapar.

Luego, con el microondas en potencia máxima, cocínalas unos 3 minutos, gíralas, y cocina en intervalos de dos minutos hasta que puedas enterrar un cuchillo fácilmente. Evita pasarte en la cocción y dejarlas muy blandas, porque se van a deshacer.

Ahora, córtalas en cubos más o menos grandes y calienta una sartén con aceite.

Fríelas. Cómelas. Échales ketchup. Fríe un huevo y ponlo encima. Sé feliz sin esfuerzo.

listas

Papas muy extracrujientes

Para dos personas

– 2 papas grandes o cuatro medianas/pequeñas

– Dos cucharadas de aceite vegetal

– Sal/pimienta

1) Lava y quita toda la suciedad de la cáscara de las papas. Haz un par de incisiones en cada una, con la punta de un cuchillo o un tenedor.

2) Ponlas en el microondas (puedes usar un plato o algo así, pero sinceramente yo sólo las pongo ahí dentro) por unos 4 minutos, voltéalas y vuelve a cocinarlas por 3 a 4 minutos más. Revisa cada cierto tiempo para asegurarte de que no se cocinen demasiado.

3) Córtalas en cubos. Calienta una sartén con una o dos cucharadas de aceite. Cuando el aceite se vea como muy líquido y esté muy caliente, añade las papas y fríelas por un minuto, muévelas, gíralas, y fríelas por unos dos minutos más, hasta que estén muy extracrujientes.

4) No te olvides de sazonarlas con sal y pimienta, y cómelas con un huevo frito y un poco de salsa picante, o como quieras.

¡Gracias por la visita!

tentación garbanzística – hummus

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Si pruebas el hummus por primera vez, jamás de los jamases te imaginarías que está hecho de garbanzos. Así lo he comprobado a lo largo de los años. Desde que me crucé con la receta de esta gloriosa y cremosa pasta, he invitado a mis amigos y familiares a probarlo, y ninguno de ellos acertó en su redondo y amarillo ingrediente principal.

Y es que no relacionamos algo como LOS GARBANZOS, que solemos comer en sopas y guisos, con un dip tan utilizable en cócteles y fiestas.

En serio, es la revolución de las legumbres.

Hummus 1Y como si fuera poco, ¡es saludable! (no es que me importe), ¡es bajo en grasas! (no es que me importe), ¡tiene vitaminas y minerales! (no es que me importe) y es facilísimo y rapidísimo de hacer (sí que me importa).

Ahora, una advertencia. El hummus tradicional tradicional se hace con garbanzos secos que se remojan la noche anterior (o unas 7 horas) y luego son cocinados en agua salada por unos 30 minutos o más, hasta que se deshacen con sólo tocarlos. Luego, es procesado junto a cantidades considerables de aceite de oliva, y se le agrega, entre sus condimentos, la pasta tahina.

He aquí el primer cambio revolucionario de mi receta. NO USO PASTA TAHINA. De primera, la gente ni siquiera sabe lo que es, por lo que encontrarla en el supermercado es un martirio.

– Hola, tiene pasta tahina?

– ¿Qué?

– Tahina, también se llama tahine o…

-¿Qué?

– Es una pasta oriental, está hecha de sésamo y…

-¿Qué? No, aquí no tenemos eso.

Aún así, una vez encontrada, ¡es estratosféricamente cara! La última vez que me digné a buscarla en los anaqueles, costaba algo así como 6 mil pesos chilenos (unos 13 dólares) el envase! POR UNA PASTA DE SÉSAMO? No, gracias.

Ahora, el sabor como almendrado y tostado de la tahina en el hummus es demasiado necesario como para ignorarlo, así que les ofrezco tres convenientes alternativas:

a. Usar aceite de sésamo (exquisito, barato y encontrable en todas partes)

b. Usar semillas de sésamo y procesarlas junto con los garbanzos

c. No usar sésamo en absoluto

Si bien el sabor del sésamo es único y muy rico, he hecho hummus siguiendo la alternativa (c) un millar de veces, y es igualmente exquisito y adictivo.

Obstáculo sésamo: superado! Celebremos con una foto de mi gato, Tito.

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El gato más lindo del mundo entero

Ahora, el tema de los garbanzos. Las primeras cinco o diez veces que hice hummus lo hice utilizando los garbanzos secos, remojándolos y viviendo todo ese proceso. ¿El problema? Bueno, hay varios problemas.

Por un lado, ensucias un bowl para remojar los granos, una olla para cocerlos, el colador, un cucharón y el bowl para procesarlos, Y ES DEMASIADO PARA LAVAR.

Pero lo más importante, para mí por lo menos, es el factor del tiempo. Se me tenía que antojar el hummus como 10 horas antes de poder tenerlo en mis manos. Y si son como yo, saben que cuando se nos antoja comida, ES AHORA O MUERTE.

La bella solución: garbanzos del supermercado. Pueden ser enlatados, pueden venir en una caja o un frasco. Las alternativas son muchas, y la única precaución necesaria es lavar bien los garbanzos de esa agua salada en la que vienen.

Así, paso al súper, compro la lata de garbanzos y en menos de 5 minutos ya lo tengo en un bowl, entre mis manos, mientras veo tele-basura.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAObstáculo garbanzos: solucionado!

Es delicioso sobre galletas de cóctel. Es simplemente divino sobre unos crostinis (o rodajas de baguette tostado en el horno) con aceite de oliva, orégano y ají o chile ahumado en polvo. Es igualmente rico untado en palitos de zanahoria o de apio.

Y, como no, es altamente editable. Si buscan por internet o en revistas de cocina, se van a encontrar con una infinidad de recetas de hummus, con queso, con verduras, con tomate, y miles de miles. Su sabor es suave, tostado y su textura es aterciopelada.

La receta puede acomodarse a tu gusto. Aquí intento mostrarte el sabor más neutro, así que si te gustó el sabor del sésamo, añade más aceite. Si quieres, más ajo, más sal, etc. Sólo te recomiendo ir de a poco con el limón y el comino, que ya se me ha pasado la mano con esos y es imposible volver atras!

Es el complemento perfecto para cualquier noche de ocio o tarde con amigos, y nadie va a creer que lo hiciste tú!

Hummus

Para un bowl mediano, unos 400 ml.

– 350 gramos de garbanzos enlatados o en caja (alrededor de una taza y media), “drenados” del agua salada.

– 1/4 de taza de aceite de oliva (o mitad oliva, mitad agua)

– 1 diente grande de ajo

– el jugo de 1 limón pequeño

– media cucharadita de comino molido

– 1 cucharada de aceite de sésamo o 2 cucharadas de semillas de sésamo tostadas.

– sal y pimienta a gusto

1) Pon todos los ingredientes en el frasco de un procesador de alimentos o licuadora. Yo lo hago en el jarrito de la licuadora de inmersión (o minipimer) y funciona perfecto.

2) Procesa, o licúa, hasta obtener una pasta homogénea, suave y espesa, como guacamole.

3) Prueba y rectifica la sazón. Ubícalo en un bowl y rocía un poco de aceite de oliva por encima. Decora con páprika, un poco de pimienta y una hoja de perejil.

4) Disfruta!

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Dedicado a mi licuadora – Helado de plátano

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HOLA A TODOS! Bienvenidos al blog de cocina y comida y antojos más desordenado de la web. La misión en Comer Como Rey es sólo una: mostrarte que con el mismo dinero/tiempo/energía que haces un arroz con huevo frito, puedes gozar de platos dignos de cualquier rey.

Sí, porque no es necesario tener ingredientes rebuscados, habilidades especiales ni extraños aparatos cocineriles. Un poco de ingenio y un poquititito de sentido común (vamos, el mínimo sentido común) son suficientes para disfrutar de un rato en la cocina y salir airosos.

choppedbananasY bueno, es un gran día. Por supuesto. Es sábado, el primero desde que entré de nuevo a la universidad, el día de mi primera receta para USTEDES MIS QUERIDOS LECTORES en este blog. Sin embargo, y VAYA que lo sé, las cosas siempre pueden salir un poco, digamos, fuera del plan.

Vamos por parte. Que me adelanto y no entienden nada.

Hoy les traigo una receta facilísima y muy rica. Es decir, es HELADO. ¿Hace falta mayor explicación?

Bueno, se trata del helado más fácil del mundo, Y DE VERDAD LO DIGO. ¿Conocen alguna receta de helado que sólo requiera un ingrediente? Sí, leyeron bien. UN INGREDIENTE?

Plátanos. Bananas. Fruta amarilla alargada tropical que comen los monos.

choppedbananas2Los pasos son pocos y simples: picas el plátano en rodajas, lo congelas, lo procesas. Lo comes. Lo preparas de nuevo. Lo comes de nuevo.

Hoy, le añadimos un poco de coco tostado, que siempre queda bien. Puedes agregar azúcar, miel, vainilla, chips de chocolate, nutella, mantequilla de maní, yoghurt, lo que sea que te diga ese heladero que todos llevamos dentro.

Volvamos a mi drama, ¿podemos?

Yo estaba absolutamente dispuesto a procesar los plátanos como ya lo había hecho tantas veces durante mi vida: con una licuadora de inmersión, que probablemente conocen como minipimer (mi utensilio favorito de la cocina, por lejos). La verdad es que todo resultó bien. Como debe ser, los plátanos abandonaron su forma congelada para convertirse -como en un acto de magia celestial- en el más sedoso y cremoso de los helados.

Y bueno, hasta ahí todo bien. Obviamente, la licuadora de inmersión NO ES la mejor alternativa para esta labor y estaba un poco, digamos, tibia. Y no la culpo, su pequeño motor diseñado para hacer batidos y mayonesas no fue fabricado para triturar plátanos congelados hasta la muerte. Pero yo seguí.

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Y murió. Apreté el botón mil veces, pero el motor dejó de moverse.

No funcionó más.

Y la verdad ese no era su destino. Yo pude haberme detenido antes. El helado estaba hecho. Los plátanos ya estaban cremosos y suaves. Y yo seguí. Seguí y seguí y licué y molí y seguí haciendo figuritas por encima, y seguí haciendo remolinos y seguí…

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Entonces el asunto es simple: para hacer este helado con una licuadora de inmersión (o minipimer), congela las rodajas de plátanos en una sola capa (que no queden unas por encima de otras) por unas dos o tres horas, para que estén congeladas, pero no duras como roca.

Si tienes un procesador (es lo ideal) o una licuadora de las grandes (con su jarro respectivo y todo), utiliza eso.

Y por supuesto, disfruta. Acá la receta:

Helado de plátano.

Ingredientes:

– un plátano grande (o dos pequeños) por persona

– media taza de coco rallado

1.- En una sartén muy caliente y absolutamente seca, tuesta el coco rallado por uno o dos minutos, moviendo constantemente hasta que se ponga dorado y emane el mejor aroma del mundo frutal.

2.- Corta los plátanos en rodajas medianamente delgadas. Congélalas en una sola capa por unas dos o tres horas.

3.- Procesa las rodajas con una licuadora de inmersión, una licuadora común o -idealmente- un procesador de alimentos hasta que se haya formado un helado cremoso y suave.

4.- Con una espátula (o una cuchara, da igual), mezcla el coco tostado con tu helado y déjalo en el freezer por 10 minutos para que se afirme de nuevo.

5.- Disfruta de la forma que quieras, con salsas, nueces, frutas. EL CIELO ES EL LÍMITE.

Muchas gracias por pasarse. Compartan este sitio por todas partes, por todas las redes sociales existentes y por favor, si hacen este helado, dejen un comentario.

Saludos y abrazos y todo eso.